Uno de los más famosos peregrinos de la historia del Camino de Santiago es Godescalc o Godescalco, obispo de la sede de Anis, considerado frecuentemente como el primer viajero conocido que llegó a Compostela desde más allá de los Pirineos..

Por Tomás Alvarez

De la peregrinación del obispo Godescalc o Godescalco no hay muchos datos. El documento que confirma su viaje a Santiago de Compostela es una copia del tratado De Virginitate Sanctae Mariae, de San Ildefonso de Toledo, recogida por el propio prelado. El libro se conserva actualmente en la Biblioteca Nacional de Francia.

El copista del monasterio de Albelda de Iregua, de nombre Gomes o Gómez escribió un apunte, en el manuscrito que entregó a Godescalco, precisando que su trabajo había sido encargado por el mandatario eclesiástico francés, cuando peregrinaba hacia Compostela para visitar la tumba de Santiago.

El escriba Gomes ofreciendo el libro al obispo Godescalco. Imagen de una copia del manuscrito De virginitate. Parma, Biblioteca Municipal.

Gomes ofreciendo el libro a Godescalco. De un manuscrito De Virginitate. Parma, Biblioteca Municipal. Recogido de https://issuu.com/archicofradiaapostolsantiago/docs/compostela_revista_2019/s/10539348

El testimonio del copista

El texto del copista fue divulgado en 1866 por Léopold Delisle, archivero de la Biblioteca Nacional de París; aparecía en un manuscrito del siglo X que había estado en la catedral de Le Puy en Velay hasta 1681, cuando pasó a la colección real. En el prologo dice: “El obispo Godescalc, para orar, abandonó la región de Aquitania, con gran devoción y acompañado de un numeroso séquito, se dirigió a los confines de Galicia para implorar humildemente la misericordia de Dios y el sufragio del apóstol Santiago

La devoción del obispo al Apóstol tenía una base especial. Parece ser que Godescalco había nacido el aniversario del martirio de Santiago y que también había recibido la unción episcopal en la misma fecha; el 25 de julio.

Sobre el nombre de la sede episcopal de Anis, Anicium o Anitium hay que precisar que se trata de Le Puy en Velay, un enclave geográfico a un centenar de kilómetros al oeste de tramo medio del Ródano, caracterizado por varias agujas cónicas de basalto, debidas a la actividad volcánica del Período Terciario.

La atracción del monte Anis

Una de estas agujas, conocida como monte Anis, se consideró desde la antigüedad lugar sagrado. En ella se ubicó ya en el siglo III una comunidad cristiana, y pronto cobró fama por apariciones marianas. Ya en el siglo IV, el obispo Evodius, de la cercana ciudad de Ruessio (actual Saint Paulien) se trasladó a Roma para solicitar al papa el traslado de su sede episcopal a Anis. El atractivo mariano hizo de Anis, la actual Le Puy en Velay, un famoso centro de atracción del peregrinaje.

El obispado de Anis no era grande en extensión pero sí en poder. Según el historiador francés Humbert Jacomet, en aquel tiempo la provincia eclesiástica de Aquitania tenía su área metropolitana en Bourges. Esta circunscripción, heredada del Bajo Imperio, incluía tres inmensos obispados: Bourges, Limoges y Clermont; mientras que otras cinco pequeñas sedes se repartían el resto: Cahors, Rodez, Albi, Mende y Anis.

El peregrino Godescalco

Jacomet ha publicado diversos escritos sobre el obispo y su viaje a Compostela. Respecto a su biografía señala el desconocimiento sobre su origen, familia y conexiones con Aquitania. Pero aporta diversas citas documentales que permiten deducir que la figura de Godescalco no es mítica, sino que fue un religioso influyente.

En una de las primeras citas encabeza una lista de once notables relacionados con  la ejecución del testamento de Guillermo III el Joven, conde de Auvernia y duque de Aquitania. En citas posteriores aparecen diversas actividades y contactos, dentro y fuera de su diócesis, tanto con mandatarios religiosos como civiles, entre ellos el monarca Luis IV (936-954).

¿Viaje religioso y diplomático?

Godescalco estuvo como obispo de Le Puy-Le-Velay casi tres décadas, desde el entorno del año 935 al 961. Parece que gozó del favor de los mandatarios del territorio, e incluso se ha considerado la posibilidad de que junto con el objetivo religioso del viaje a Galicia hubiese también otro de carácter político: un contacto con el poderoso Ramiro II de León, por encargo del duque de Aquitania.

Ilustración de la Biblia Visigótico Mozárabe, del siglo X, fragmento

Ilustración de la Biblia Visigótico Mozárabe, del siglo X, fragmento. Archivo de la Real Colegiata de San Isidoro de León

En efecto, el Reino de León mantuvo una relación tradicional con los núcleos políticos del actual territorio francés. Y Ramiro II fue un monarca excepcional, devoto del Apóstol  y protector de la peregrinación, y con una amplia relación exterior.

Precisamente, en los días en que viajó el prelado francés, Ramiro II acababa de hacer una incursión victoriosa hasta Talavera de la Reina, donde derrotó a las tropas califales. Tras este ataque se retiró para ordenar la sucesión en sus dominios, que abarcaban desde la orilla del Atlántico hasta el reino de Pamplona. Murió en enero de 951, en León.

Atractivos de le Puy en Velay

Lo que no cabe duda es que Godescalco también era un hombre con iniciativa, de modo que cerca de su sede de Santa María de Anis o Sancta María Podii, emprendió la construcción de otra iglesia icónica: la de Saint Michel de l´Aiguille.

Saint Michel se alza sobre una aguja volcánica de casi cien metros de altura. Para ascender allí, los fieles han de subir por unas escaleras talladas en la roca casi vertical. Arriba, aparece la encantadora iglesita románica con cierto aire bizantino.

Esta subida merece la pena. No sólo por la contemplación de aquel templo de aire arcaico, como por el panorama que se goza desde ese mirador, a cuyos pies se halla el bello barrio de san Miguel, con sus casas de escasa altura, y al fondo el antiguo monte Anis, conocido ahora como le Rocher Corneille.

También resulta una experiencia sorprendente en Puy en Velay la visita a la catedral de Santa María. Este templo fue en origen una construcción no muy grande erigida en la pendiente de la montaña. Pronto quedó pequeña para tantos peregrinos y devotos. Por ello en el siglo XII hubo de ampliarse.

El problema encontrado para hacer un templo mayor fue la verticalidad de la pendiente de aquel monte, que no permitía espacio suficiente para ampliar la nave. El arreglo fue innovador. Se amplió creando una estructura de arcadas. De modo que el viajero que acude al templo accede a él por unas escaleras que avanzan por debajo del propio edificio y “emerge” al interior por una entrada ubicada en la base de la nave, ante el mismo altar.

Fachada oeste de la catedral de Puy en Velay.

Fachada oeste de la catedral de Puy en Velay. Por falta de espacio, la nave de la catedral de Puy en Velay se asienta sobre grandes arcadas, y el viajero puede entrar al templo “por debajo”. Imagen de Tomás Alvarez

Sobre el trayecto del peregrino Godescalco

Poco se sabe del trayecto del obispo hasta Compostela. Quienes tratan de ajustarlo a alguna vía concreta yerran frecuentemente porque en esa época no había trazado jacobeo alguno. Yerran quienes lo llevan por Roncesvalles, porque en tiempos de Godescalco ese paso pirenaico no resultaba aconsejable por su peligrosidad. De hecho, hasta el siglo XII no se crearía allí el monasterio de Roncesvalles.

También resulta aventurado decir que avanzó por alguna vía santiagueña francesa concreta, porque no las había. Incluso lo que dice el Código Calixtino en el Libro V, relacionado con las vías francesas, carece de definición. No se habla allí de vías sino se enumeran lugares con reliquias, desde donde venían peregrinos a Compostela. Pensar que existía el en año 950 una “vía podiense” o una  “vía tolosana” es absurdo.

Un viaje por el valle del Ebro

El razonamiento más lógico en relación al itinerario puede ser el señalado por  Humbert Jacomet. Este sostiene que debió bajar en algún navío por el Ródano, para alcanzar Barcelona, continuando luego por el valle del Ebro. Esta senda explicaría el paso por el monasterio riojano de Albelda de Iregua, donde encargó la copia del libro De virginitate.

El monasterio de Albelda era de reciente fundación en aquel tiempo. Tenía un cuarto de siglo de existencia. Lo había impulsado el rey de Pamplona Sancho Garcés I y gozaba de prosperidad.

Campesinos trabajando. Fragmento de una imagen del Beato de Valcavado

Campesinos trabajando. Fragmento de una imagen del Beato de Valcavado, ilustración de la época en la que Godescalco visitó Compostela

…Y no sólo era un potente monasterio, con 200 monjes en la época del copista Gomes, sino que se hallaba a corta distancia de la vía romana que unía Cesaraususta y Asturica Augusta, propicia para acercarse a Galicia. Además contaba con importantes reliquias, entre ellas de san Martín de Tours, bajo cuyo patronazgo estaba el centro religioso.

Por el monasterio de San Martín de Albelda pasaría el peregrino Godescalco en el año 850, en un itinerario que finalizaría el año siguiente, tal vez después de asistir en León a las honras fúnebres de Ramiro II.