El vino y la sopa de truchas fueron protagonistas de la mesa redonda celebrada en Santa Marina del Rey (León), en el marco de su histórica Feria del Ajo; una feria en la que se recordó también al camino de la peregrinación.

Por Claudio Path

Santa Marina es una villa leonesa famosa en el mundo de la pesca, tanto por su coto pesquero, donde se celebran frecuentemente competiciones europeas, como por su gastronomía, especialmente su sopa de truchas. La Mesa redonda celebrada allí sirvió también para poner de manifiesto un aspecto relativo al mundo de la peregrinación: el fuerte crecimiento del peregrinaje en el año 2025 por la senda recomendada por Hermann Künig, autor de la primera guía para viajeros a Santiago de Compostela, publicada en el siglo XV.

Vino y sopa de truchas en la mesa redonda sobre la gastronomía y la peregrinación. Cartel del evento

Cierre excelente para una gran feria gastronómica

El cierre del programa festivo de de la tradicional Feria del Ajo, tuvo lugar el día 20 de julio, en el Pabellón municipal de Santa Marina del Rey. Se inició con unas palabras del alcalde del municipio, Francisco Javier Álvarez. Este destacó el contenido gastronómico de comercial y gastronómico de la cita que, desde la antigüedad, ha dado fama al lugar, ubicado en la orilla oriental del rio Órbigo.

El título de la Mesa fue el de Camino y yantar; el mismo de la exposición clausurada también este domingo, presentada en los bajos del Ayuntamiento, en la que se trataba sobre elementos históricos esenciales en la gastronomía del Camino de Santiago, entre ellos, el pan, el vino y las sopas. Ambos encuentros fueron organizados por la Asociación de Amigos del Camino de Künig.

Vino y sopa de truchas, un binomio gastronómico de la Mesa redonda sobre la gastronomía y la peregrinación, organizada en Santa Marina del Rey

Seguridad y hospitalidad para los viajeros

La primera de las intervenciones corrió a cargo de Tomás Álvarez, presidente de la Asociación de Amigos de Künig y autor del libro “Pucheros y zurrones, gastronomía del Camino de Santiago”.

El ponente destacó la importancia de que ya en el siglo XV el monje servita alemán Hermann Künig recomendara expresamente la vía de Santa Marina del Rey, a quienes se dirigían a Santiago de Compostela. Esta vía avanzaba por Benavides de Órbigo y la comarca de la Cepeda; entrando al Bierzo por el entorno de Cerezal de Tremor. Una senda en la que el peregrino no tiene necesidad de subir montaña alguna para cruzar los Montes de León, y donde hallaba seguridad y hospitalidad.

Asimismo, relacionó los contenidos de la exposición Camino y Yantar con los relatos de los propios peregrinos. “Muchos de ellos –dijo- nos dejaron maravillosas crónicas en las que detectamos tanto la caridad de los habitantes como la riqueza del pan, el vino y los guisos leoneses«.

Vino y sopa de truchas

María Isabel Fernández, responsable de los Salones Victoria, uno de los restaurantes más populares e históricos del valle del Órbigo, se refirió a los productos y recetas de la región; productos que tuvieron fama desde la antigüedad. El propio nombre de Santa Marina del Rey, recuerda como esta fue una villa de “realengo” que servía sus productos a la mesa de los reyes de León, a partir del reinado de Fernando II.

En el marco de su experiencia, explicó que en su popular restaurante se está detectando en este año 2025 un acusado crecimiento del paso del peregrinaje, a raíz del creciente difusión internacional de la guía de Hermann Künig.

Están afluyendo – dijo- bastantes peregrinos; muchos de ellos de España, pero especialmente alemanes, así como coreanos y de otras nacionalidades ”, explicó.

Es grande el crecimiento en 2025 del peregrinaje por la senda marcada en el siglo XV en la guía de Künig. Imagen de un peregrino coreano ante la iglesia de Santa Marina del Rey, este fin de semana. Foto de Adeli Mayo

Vinos de la tierra del Órbigo

Cerró el turno de las intervenciones León Flórez, joven bodeguero originario de Santa Marina del Rey, quien también posee una bodega en la Rioja, y que está haciendo una interesante apuesta por los vinos leoneses. El ponente explicó con datos históricos la importante presencia de los viñedos en gran parte de la provincia de León y concretamente en el entorno del valle del Órbigo.

Asimismo, León Flórez citó la labor de “salvamento” que está desarrollando en viejos viñedos de la margen occidental de la ribera del Órbigo. Con ellos se elaboran unos vino de creciente penetración en el mercado, bajo la marca “La furgoneta que mira al Órbigo”; nombre con el que se recuerda una furgoneta abandonada que encontró en una de las viñas relativamente abandonada, cuando empezó a regenerarla para ponerla en pleno cultivo.

El encuentro se cerró precisamente con una degustación de los vinos y de la prestigiosas sopa de truchas de la ribera del Órbigo.

sopas de ajo de truchas

Las típicas sopas de ajo de truchas del valle del Órbigo, en León. Imagen de Tomás Alvarez