Las “rosas peregrinas” de Norman Sinclair alegrarán con su perfume y colorido el paso de los peregrinos ante la solitaria ermita medieval de Cerezal de Tremor, resto de un emblemático centro de hospitalidad del Camino de Santiago.

Por Claudio Path

En medio del valle del río Tremor se halla el despoblado de Cerezal, punto de honda significación en la historia de la peregrinación santiagueña. Allí perviven escasos restos del antiguo convento franciscano y la ruinosa ermita de Santa María Magdalena; un lugar solitario y bello, donde se acaba de realizar una romántica plantación de rosas peregrinas.

El “sembrador de rosas” Norman Sinclair cumplió su deseo de volver a poner sus rosas peregrinas ante la ermita de Cerezal de Tremor. fotografía de elcaminodekunig.com

Un mensaje de fraternidad

El acto se enmarca en una historia en la que late el amor al Camino de Santiago y el mensaje de fraternidad que conlleva el espíritu de la peregrinación; un mensaje que viene “sembrando” desde hace casi una década Norman Sinclair.

Norman Sinclair, médico y biólogo alemán de origen venezolano, muy amante de la flores, se “enamoró” hace años de una rosa de vivo color rojo y forma similar a la rosa silvestre, de la variedad “Castell d ́Alaquás”, a la que él rebautizó como «rosa peregrina”. Desde hace unos siete años lleva plantados centenares de estos rosales a lo largo diversos países y unos siete mil kilómetros de sendas de peregrinación.

En la primavera del 2023, Norman hizo plantaciones de rosas peregrina por el Camino de Liébana y en la senda que recomendó Hermann Künig en la primera guía del peregrinaje escrita en el siglo XV, entre León y Ponferrada; vía que avanza por Santa Marina del Rey, y cruza los Montes de León por Cerezal de Tremor; la senda que no exigía subir montañas, según escribió el monje alemán del siglo XV.

Rosas ante la ermita de Santa María Magdalena, en Cererzal de Tremor

Norman Sinclair, el «sembrador de rosas», plantó nuevas rosas peregrinas ante la ermita de Santa María Magdalena, de Cerezal de Tremor

Replantando rosales

En aquel momento, Norman plantó uno de los rosales ante la ermita medieval de la cofradía de Santa María Magdalena de Cerezal, famosa en la Edad Media por su caridad…. Pero el ejemplar, ubicado en un espacio pizarroso, se secó en el los días cálidos del verano.

Informado que el ejemplar de aquel enclave cargado de historia y espiritualidad se había secado: Norman prometió volver a llevar sus rosas ante la ermita. La semana pasada, lo hizo. Por unos días, volvió a España. Pasó por Santander, León y Galicia. Y aprovechó su estancia en tierras de León para plantar unos rosales en el espacio jacobeo de Cerezal de Tremor.

En esta ocasión, no dejó un ejemplar sencillo, sino dos que han estado durante dos años en un plantel de Celadilla del Páramo y que ahora ya presentan un grupo de ramas cargadas de vigor, prestas a estallar de color rojo en la próxima primavera.

Un acto sencillo, en un lugar emblemático

Fue un acto sencillo, en el que se recordó el valor emblemático de esa ermita ahora ruinosa, centro hospitalario muy notable de la Edad Media, en el que colaboraban gentes tanto de la Cepeda como del Bierzo. En el acto de plantación estuvieron con Norman Sinclair, el alcalde de Torre del Bierzo, Gabriel Folgado; y el presidente de la Asociación Amigos del Camino de Künig, Tomás Álvarez.

Pese a su importancia como lugar de paso de peregrinos, Cerezal siempre fue un lugar muy pequeño. En 1753, cuando se hizo el catastro del Marqués de la Ensenada, allí había tan sólo 9 vecinos, frente a los 48 de Tremor de Abajo… Pero el convento sí tenía aún importancia, con veinte religiosos, de ellos 17 sacerdotes. También contaba entonces con un organista. Entonces, Cerezal ya se consideraba como lugar anejo de Tremor de Abajo.

En el final del siglo XVIII, Cerezal quedaría aún más solitario, al hacerse el trazado actual de la carretera Nacional VI, por Carlos Lemaur, arquitecto al servicio de Fernando VI. La ruta facilitaría enormemente el paso de los Montes de León, por el puerto de Manzanal, haciendo del paso de Cerezal una vía secundaria.

Norman Sinclair con el alcalde de Torre del Bierzo, Gabriel Folgado

Norman Sinclair(izq.), el peregrino que ha plantado rosas peregrinas por los caminos de peregrinación de Europa, con el alcalde de Torre del Bierzo, Gabriel Folgado(der.), en Cerezal de Tremor, tras la plantación de las rosas peregrinas. Fotografía de elcaminodekunig.com.

Un peregrino clave en la historia de Cerezal.

Entre los peregrinos que marcharon por la senda recomendada por Künig para hacer el camino hacia Compostela, figura Juan de Oviedo, quien fue mayordomo del infante D. Juan de Aragón, el futuro Juan II de Aragón y padre de Fernando el Católico.

Juan de Oviedo, tras su viaje a Compostela decidió dedicarse a la Iglesia como fraile en el convento franciscano de Cerezal y gestionó la integración de las instalaciones y propiedades de la cofradía de Santa María de Cerezal en el convento franciscano, que siguió durante siglos atendiendo a los peregrinos.

Ermita de Cerezal de Tremor

Ermita de Santa María Magdalena, un vestigio del prestigioso establecimiento medieval de hospitalidad de Santa María Magdalena, en Cerezal de Tremor.

En la historia del convento escrita en el año 1777 por fray José Alonso se afirma que por el centro pasaban  habitualmente los peregrinos del Camino Francés, y a quienes los frailes daban como menú la misma comida que ellos tenían.

Con la revitalización de la vía de Künig, muchos peregrinos seguirán avanzando por Cerezal de Tremor. Se emocionarán con su paisaje, con los escasos restos que perduran… y tal vez puedan sentir la fragancia de las rosas que un día enamoraron a Norman Sinclair