Manuel Oliva, coordinador de los Hospitaleros Voluntarios, recibió el galardón el Premio Hermann Künig de la Hospitalidad 2025, concedido a los Hospitaleros Voluntarios por la inmensa labor desarrollada a lo largo de más de treinta años, por los diferentes Caminos a Compostela.

Por Claudio Path

En la Real Abadía de San Isidoro de León se celebró la entrega del Premio Hermann Künig de la Hospitalidad 2025 a la organización de Hospitaleros voluntarios, acto solemne que constituyó una auténtica fiesta de la Hospitalidad.

Ángel González Pieras, director general de Turismo de la Junta de Castilla y León y Comisario de los Caminos de Santiago en la Comunidad, entrega la Terracota del Premio Hermann Künig de la Hospitalidad 2025 a Manuel Oliva, coordinador de Hospitaleros Voluntarios. Junto a ambos, Tomás Álvarez, titular de la Asociación de Amigos del Camino de Künig. Fotografía de Santos Botas

El evento se desarrolló en la sala del Pendón de Baeza, con presencia de notables representaciones del mundo del peregrinaje procedentes de diversas regiones españolas, junto con autoridades leonesas y de la comunidad de Castilla y León; encuentro coordinado por el periodista Andrés Berlanga. En el mismo participó también el grupo Scherztrio León, integrado por Noelia Díez (piano), Laura Carbajo (violín) y Claudia García (flauta), que ofreció un recital de música como cierre del evento.

Entre los asistentes, figuraban alcaldes y concejales de municipios vinculados al Camino de Künig; entre ellos Esperanza Marcos, alcaldesa de Benavides de Órbigo y Manuel Menéndez, titular del de Quintana del Castillo; así como personalidades de instituciones cívicas y culturales como Xosé María Palmeiro, presidente de la Asociación de Periodistas y Estudiosos del Camino de Santiago (APECSA); Marina Sánchez, presidenta de Promonumenta; Santiago Asenjo, responsable del proyecto A Plena Cultura, y la subdirectora de la revista Peregrino Teresa María Moreno Sanes.

Palabras de Tomás Alvarez

Tomás Álvarez, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Künig, entidad convocante de este premio, dio la bienvenida a los asistentes, y agradeció la colaboración de numerosas personas en la creación del galardón, cuyo objetivo el de “proclamar a toda la sociedad el valor de la hospitalidad, realzar su práctica y contribuir a ello, destacando ejecutorias ejemplares tanto de personas físicas como jurídicas”.

En su discurso señaló que entre los candidatos propuestos para el galardón en esta primera convocatoria, el Jurado valoró desde un principio el mérito especial de la Organización de Hospitaleros Voluntarios, con “más de 30 años de acogida, aglutinando a más de 10.000 personas procedentes de todos los continentes practicando de forma altruista y gratuita la hospitalidad tradicional jacobea, en decenas de albergues a donativo”.

Abrió las intervenciones Tomás Álvarez, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Künig, entidad convocante de este premio. Imagen de Santos Botas

Hospitaleros por los diversos caminos

Este año -recordó- podemos encontrar hospitaleros voluntarios en albergues del País Vasco, de Navarra, La Rioja, León, Castilla, Andalucía, Aragón y Extremadura, entregando su tiempo y su tarea para facilitar el peregrinaje por los caminos santiagueños”.

Finalmente agradeció la presencia de los asistentes porque -con la labor de unos y la presencia de todos- se está “dando relevancia a la organización premiada, por lo que tiene de ejemplar para la sociedad”.

Intervención del Secretario de actas del Jurado, Apolinar Fernández Franco. Fotografía de Santos Botas

Seguidamente, el secretario de actas del Jurado, Apolinar Fernández Franco leyó el acta de las deliberaciones del mismo -reunido el pasado 18 de junio- que acordó otorgar galardón a la organización Hospitaleros Voluntarios.

El Acta refleja –según explicó Fernández Franco-  que el Jurado también conoció y valoró las candidaturas de los hospitaleros José Luis Antón y Pedro Robles Sierra, además de la del Centro de Acogida “La Flor del Valle”; un sencillo albergue a donativo, ubicado en Quintanilla del Valle, pionero en el Camino Künig a lo largo de su recorrido por tierras leonesas, cuya actual responsable María del Carmen Álvarez también estuvo presente entre los asistentes al acto.

De Izquierda a derecha, Tomás Álvarez, presidente de la Asociación promotora del Premio Hermann Künig de la Hospitalidad; Juan Guerrero Gil, presidente de la Federación de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago; Ángel González Pieras, director General de Turismo de la Junta de Castilla y León y Comisario de los Caminos de Santiago en la Comunidad; Manuel Oliva, coordinador de Hospitaleros Voluntarios, y Mercedes Escudero, concejala de Educación del Ayuntamiento de León. Fotografía de Santos Botas

Una terracota con sabor a historia y peregrinación

Tras la lectura, el director General de Turismo y Comisario de los Caminos de Santiago en la Comunidad de Castilla y León, Ángel González Pieras, procedió a entregar al coordinador de la organización galardonada, Manuel Oliva, la terracota del premio, obra de la ceramista Marta Rivera.

Al acto fue seguido con gran intensidad por numeroso público, vinculado especialmente al mundo de la peregrinación, y a las instituciones culturales y municipales leonesas. Fotografía de Santos Botas

Esta terracota representa a un peregrino medieval que avanza hacia la meta compostelana. La escena está inspirada en un grabado de una edición de la guía de Künig de 1521.

Por su parte, Tomás Álvarez entregó a su vez a Manuel Oliva el diploma conmemorativo. En él se puede leer que la tarea de Hospitaleros Voluntarios “merece ser destacada tanto por su identificación con un valor esencial del peregrinaje, el de la hospitalidad, como por su carácter ejemplarizante, especialmente en unos momentos como los actuales, cuando se percibe por todo el Orbe una creciente falta de solidaridad y humanidad para con el otro”.

El Diploma del Premio fue diseñado por Lalo Fernández Mayo, con dibujos de Jesús Herrero

Manuel Oliva: emoción, gratitud y poesía

Manuel Oliva agradeció este premio y valoró su significado como un reconocimiento global a la obra de Hospitaleros Voluntarios. Imagen de Santos Botas

Manuel Oliva agradeció este premio y valoró su significado como un reconocimiento global a la obra llevada a cabo desde hace más de tres décadas, impulsada por José Ignacio Diez, primer director de la revista Peregrino, y también primer coordinador de los hospitaleros voluntarios.

Y esa tradición de trabajo altruista y generoso –explicó- continúa ahora con centenares de hospitaleros atendiendo a centros de atención al peregrino de los diversos caminos.

Para cerrar su intervención, Oliva recurrió a un poema de Elideth Abreu, Gratitud; una gratitud expresada con una visión serena, panteísta: “…Bendigo el agua clara, fuente de serenidad/ y al viento que lleva las hojas con libertad…”

 Juan Guerrero: trabajando para el peregrino

En el mismo sentido fue la intervención de Juan Guerrero Gil, presidente de la Federación de Asociaciones del Camino de Santiago, entidad desde la que se creó la organización de Hospitaleros Voluntarios.

Juan Guerrero Gil, presidente de la Federación de Asociaciones del Camino de Santiago, entidad desde la que se creó la organización de Hospitaleros Voluntarios, en la entrega del Premio. Imagen de Santos Botas.

Juan Guerrero, destacó asimismo importantes tareas de la Federación, desde la que se impulsan iniciativas como la publicación la revista Peregrino, la actualización de la cartografía jacobea, y en especial el apoyo a Hospitaleros Voluntarios, “una organización de la todos que se sienten especialmente orgullosos”, según expresó.

Ángel González Pieras. Caminos, Historia y acogida

Cerró las intervenciones el director el director General de Turismo y Comisario de los Caminos de Santiago en la Comunidad de Castilla y León, Ángel González Pieras. Destacó el valor del texto de Künig, de 1495, que por primera vez elabora una guía moderna en la que cuenta lo que necesita el viajero para hacer el recorrido; informándole de los caminos, las monedas, el trato en los hospitales o los lugares donde podía recibir vino y pan.

Señaló la fortuna de que este texto tuviera para Castilla y León una información sumamente valiosa, como la referencia a las vía de peregrinación que unían Bayona con Burgos y la que avanzaba desde León, por Santa Marina del Rey, en dirección a Compostela.

El acto del Premio Hermann Künig de la Hospitalidad 2025 se cerró la intervención del director General de Turismo y Comisario de los Caminos de Santiago en la Comunidad de Castilla y León, Ángel González Pieras. Fotografía de Santos Botas

El señor González Pieras que habló también de la trascendencia del valor de la hospitalidad en la cultura de Occidente,  recordó que en la actualidad el Gobierno de España, en colaboración de la Junta de Castilla y León, tramita la consideración de la “Acogida Jacobea” como manifestación a incluir en el Patrimonio Cultural Inmaterial ante la Unesco. Asimismo, destacó la oportunidad del nacimiento del Premio, una iniciativa en pro de los valores humanos de la peregrinación, en un momento en el que también han crecido en la sociedad voces de insolidaridad y xenofobia.

Cultura y Camino, en la entrega del Premio Hermann Künig de la Hospitalidad 2025

A lo largo de las intervenciones asomó una y otra vez el valor de la hospitalidad y del Camino, con la mirada de los escritos clásicos, como la Odisea o el Quijote,  y a los versos de poetas modernos entre ellos Antonio Machado; autor especialmente recordado a través de la música, cuando los asistentes escucharon la magnífica versión que hizo el grupo Scherztrio León de la canción  inmortalizada por Serrat en la que se recuerda al caminante que “se hace camino al andar”.

Además de los dirigentes santiagueños citados, también estuvieron en el acto el vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago y titular de la de Lugo, Ángel Trabada; el vicepresidente de la Asoc. leonesa Pulchra Leonina, José Buzzi, y el directivo de Vía Künig Javier Gómez, quienes se unieron a los miembros de Jurado, Alcaldes y otros organizadores del evento en un sencillo almuerzo posterior que sirvió para prolongar el diálogo sobre temas de la peregrinación.

 

La sala del Pendón, antiguo refectorio de la abadía de San Isidoro, originaria del XII, y con una bella bóveda barroca, del XVIII, fue el lugar de la entrega del Premio Hermann Künig de la Hospitalidad 2025. Imagen de Santiago Asenjo

Con posterioridad, visitaron detenidamente el Museo de San Isidoro; uno de los grandes centros de arte y cultura de Europa, remodelado  en los últimos años por una iniciativa en la que se implicó la Fundación Montemadrid, en colaboración con el Cabildo de la Real Colegiata de San Isidoro.