Mapamundi de Al Idrisi

Bayona en el mapamundi de Al Idrisi,el famoso cartógrafo medieval(siglo XII). Fuente Junta de Andalucía/Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía

Tomás Álvarez

La ciudad de Bayona tiene un puesto clave en el Camino de Santiago; un puesto que queda reflejado en la Guía de Künig, en textos de numerosos viajeros, así como en las canciones de la peregrinación.

El Código Calixtino, con su definición de las vías de la peregrinación, generó un estereotipo, una percepción excesivamente simple, de las rutas peregrinas. Los textos posteriores lo refrendan. En ese mapa simplificado no se refleja en su justa medida, por ejemplo, el gran flujo viajero que entraba por Cataluña y el valle del Ebro y –sobre todo- el que canalizaba Bayona.

Herman Künig explica, en su Niederstrasse o Camino Bajo, que en el viaje de regreso desde Compostela hacia Aquisgrán se accede a la vía Turonense por Bayona. A dicha ciudad se llegaba desde Burgos o desde Pamplona. En el primer caso, por Briviesca, Vitoria, túnel de San Adrian, Tolosa e Irún; en el segundo por el Camino del Baztán, superando el paso de Belate.

Pero había peregrinos que incluso pasaban a la vez por Roncesvalles y Bayona. Así lo hizo Guillaume Manier en su retorno de la Ciudad del Apóstol hacia su tierra.

Saint Jean Pied de Port

Saint Joan Pied de Port, a la orilla del rio Nive y a los pies del mítico paso de Roncesvalles. Imagen de José Holguera (joseholguera.com)

Por Bayona iban y venían peregrinos de toda Europa del Norte: desde Escandinavia, norte de Alemania y Polonia, Paises Bajos, Flandes y oeste de Francia, canalizados a través de la vía Turonense.

Bayona en el Camino de Santiago

Bayona siempre tuvo también tradición marinera, y el mar era otro punto por el que llegaban peregrinos. Gentes de lugares más norteños, incluso de Escandinavia y las islas británicas, descendían de sus navíos en Bayona para proseguir el avance, por tierra, hacia Santo Domingo de la Calzada y –sobre todo- Burgos.

Este último trayecto, el de Burgos-Bayona, es el que dejó sumamente detallado el peregrino alemán Arnold von Harff, que hizo su periplo jacobeo siguiendo casi totalmente el itinerario de la guía de Hermann Künig von Vach.

Al Idrisi, cartógrafo y uno de los mayores geógrafos medievales también da pistas de Bayona. Este personaje, nacido en Ceuta y luego residente en Córdoba, se trasladó a la corte siciliana reclamado por Roger II, para quien cartografió la esfera celeste, en el siglo XII.

El cartógrafo, aparte de investigar en libros antiguos, buscó otras fuentes de información; entre ellas, los testimonios de los viajeros y navegantes que llegaban a los puertos sicilianos, a quienes interrogaba sobre sus viajes. Estos le informaron del tráfico de navíos que alcanzaban Bayona y las costas gallegas, y por el cual también fluían los peregrinos a Santiago.

Asentamiento de las vías de Bayona

Desde el siglo XI y sobre todo el XII, la presencia de Bayona en el camino de Santiago se fortaleció merced a la construcción de puentes y centros de atención en el trayecto peregrino. En la propia ciudad de Bayona la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén creó uno de estos últimos, en el siglo XII.

Uno de los textos más elogiosos hacia la hospitalidad de Bayona proviene de Guillaume Manier quien nos proporciona datos de la ciudad, en 1726. En el suburbio, del Espíritu Santo, citará muy elogiosamente la alberguería de Madame Belcourt, “la primera casa al entrar, a la derecha, donde está el letrero de una concha de vieira pegada sobre la puerta”. En el regreso hacia Carlepont(Picardía), Manier volverá a la misma posada, y nos proporciona nuevos datos de interés.

Las canciones del peregrinaje también citaban el paso de los peregrinos por Bayona, como  la “Grande Chanson” que advierte que hay que tener claro el cambio de moneda al llegar al País Vasco, porque no se entiende a los naturales el lenguaje autóctono:

 Quand nous fûmes à Bayonne,

Loin du pays,

Nous fallut changer nos couronnes

En fleur de lys;

C’était pour passer le pays

De la Biscaye,

C’était un rude pays à passer,

Qui n’entend pas le langage.

Una población muy agradable

Bayona, en la confluencia del Nive y el Adur, tiene en la actualidad unos 50.000 habitantes y es una hermosa ciudad del departamento de los Pirineos Atlánticos. Con el entorno –incluido Biarritz- se aglutina una población de unas 200.000 personas.

Bayona, Francia

Bayona. Vista del barrio Grand Bayonne, con las torres catedralicias al fondo. Imagen de euskoguide.com

La población surgió sobre un castro romano; fue  sede de un vizcondado medieval; formó parte de la Aquitania dominada por los ingleses, y se integró en el siglo XV a Francia, en el final de la Guerra de los Cien Años.

En medio del animado casco histórico de la Grand Bayonne, se alza la catedral dedicada a Santa María. El templo y su excelente claustro son del siglo XIII; sus altivos campanarios son posteriores. En la catedral se acoge el sepulcro de San León, patrono de la ciudad; cuya biografía está sumida en las leyendas, y que se venera como evangelizador de los vascos.

Algunos elementos defensivos y los Château-Neuf y Château-Vieux nos recuerdan su pasado como tierra fronteriza, en tanto que la excelente sede municipal, neoclásica y del siglo XIX, refleja la vida tranquila de una ciudad agradable  y comercial.