Celadilla del Páramo, en León, ha celebrado su primera Jornada Jacobea con una marcha peregrina y un encuentro festivo en el que se realzó su vinculación con la vía de peregrinación.
Por Claudio Path
Desde el histórico crucero del Mirador de la Cruz, en Trobajo del Camino, una veintena de peregrinos emprendieron esta mañana del día 24 de agosto, el camino en dirección oeste, por la vieja senda del Camino de Santa Marina, recomendada por Hermann Künig; autor de la primera guía escrita para los peregrinos, en el siglo XV.

Celadilla. Jornada Jacobea. Peregrinos ante los restos del crucero gótico del Mirador de Trobajo del Camino, para iniciar la jornada de marcha, con las primeras luces del día.
La iniciativa fue convocada juntamente por el peregrino José Javier López Cardama y la Asociación Cultural de Celadilla del Páramo (León), en un intento por recuperar un trecho del camino de peregrinación recomendado en el siglo XV en la famosa guía de peregrinación de Hermann Künig entre San Miguel del Camino y Santa Marina del Rey.
En la primera guía de peregrinación se señala que hay tres vías para acceder desde León a Compostela. Una por Oviedo (San Salvador); otra por Astorga y Foncebadón, y una tercera –que recomienda el propio Hermann Künig- que va por el camino de Santa Marina del Rey y permite el paso de los Montes de León “sin subir montañas”.
Un camino histórico olvidado
En final del siglo XV, el monje alemán tomó este camino en el alfoz de León, para pasar por Santa Marina, la comarca de La Cepeda, y el paso de Cerezal de Tremor, ya en la entrada del Bierzo. Superado este, continuaría por Albares hacia Bembibre, San Román de Bembibre, y de allí accedería a Ponferrada.
En el arranque de esta variante perviven los magníficos restos del gran crucero gótico que dividía los caminos hacia Astorga y el de Santa Marina del Rey. Hay un trecho de este camino histórico entre San Miguel del Camino y de Celadilla que se perdió por diversas circunstancias, entre ellas el abandono por la construcción de nuevos viales y el propio polígono industrial de Villadangos.

Celadilla. Jornada Jacobea. Naturaleza y sensaciones olfativas en una marcha entre Trobajo del Camino y Celadilla del Páramo.
Se hace Camino al andar
En la jornada de este día 24 de agosto se ha seguido esta vía, aprovechando lo que queda de ella y en algún caso algún vial cercano que conduce hasta la población de Celadilla.
A la veintena de peregrinos que iniciaron la ruta en el Mirador de Trobajo, a las ocho de la mañana, se le unió otra decena de ellos a lo largo del recorrido, especialmente San Miguel del Camino. Allí tomaron el antiguo camino que pasa junto a la iglesia avanzando seguidamente por los campos, para llegar al arroyo y humedal de La Raposera, donde se echa de menos el arreglo del paso, mediante una pasarela de madera o simplemente unos bloques de piedra, que permitan a los posibles peregrinos cruzar el arroyo sin mojarse. Siguiendo por un vial del polígono y la carretera de Velilla de la Reina, se avanzó hacia Celadilla; por el paraje de Las Fuentes; zona desde la que se aprecia una bella estampa con los regadíos que se extienden hasta Santa Marina del Rey.
Entre San Miguel y Celadilla, el camino discurre apartado de cualquier carretera; por lo cual se oyen los pájaros y el viento. El entorno de La Raposera es especialmente interesante; con un humedal precioso, especialmente en primavera. Aromas de tomillo y retama flotaban en el aire, dado que en estos días de sequía aún se aprecian más las sensaciones olfativas. Un espacio que recordó a algún peregrino el poema de Antonio Machado:
Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!…
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero…
—La tarde cayendo está—….
Celadilla. Jornada Jacobea
Todos los caminantes llegaron hacia mediodía a Celadilla del Páramo y asistieron a una misa del peregrino, donde se les entregó un medallón de madera con la efigie de un peregrino medieval; obsequio del centro de apoyo al peregrino La Flor del Valle, que continua atendiendo al viajero en la cercana localidad de Quintanilla del Valle, y cuya responsable, Mari Carmen Álvarez, también acompañó a los peregrinos. Luego la fiesta continuó con una comida de hermandad y otros eventos.

Peregrinos cruzando el arroyo y humedal de La Raposera, en la ruta entre San Miguel del Camino y Celadilla.
En el arranque de la marcha, en Trobajo del Camino, intervino el presidente de la Junta Vecinal de Celadilla, Apolinar Fernández Franco, poniendo de manifiesto el valor de esta Jornada Jacobea que enmarcó en la defensa del patrimonio .
Seguidamente, el peregrino madrileño José Javier López Cardama, habló de la fascinación que tanto él como Viky, su esposa, habían sentido por la ruta de Künig desde hace un lustro; periodo durante el que han participado en diversos recorridos, por espacios llenos de historia y encanto natural.
El Camino, memoria e historia de nuestra tierra
Finalmente, Tomás Álvarez, Presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Künig, habló de la importancia de León en el Camino de Santiago, realzada desde la Edad Media por los dos excelentes cruceros góticos que recibían y despedían al peregrinos en el alfoz de la ciudad: el del Alto del Portillo y el del Mirador de Trobajo. En este lugar aún está el basamento octogonal del gran crucero; testimoniando un punto emblemático señalado ya en el siglo XV por el monje alemán Hermann Künig.

Esta joya gótica leonesa del Camino, citada por Künig en el siglo XV, protagoniza un misterio: ha desaparecido en el siglo XX. Ahora sólo se ve la base. Imagen Tomás Alvarez
Álvarez leyó finalmente una carta de bienvenida a los peregrinos, firmada por la alcaldesa de San Andrés del Rabanedo, Ana María Fernández Caurel; quien no pudo estar en el acto por hallarse fuera del Municipio. En ella, destaca su satisfacción por el inicio de la jornada en el Mirador de la Cruz, en Trobajo del Camino; “un lugar que guarda la memoria y la historia viva de nuestra tierra”, según recordó.
“El Camino de Künig –señala la alcaldesa- es un sendero que nos conecta con siglos de tradición; un camino que invita a la reflexión y al encuentro. Valoramos enormemente la decisión de recorrer la ruta histórica, pues al hacerlo no solo están viviendo una experiencia única, sino que también están poniendo en valor y preservando la riqueza cultural que nuestro municipio tiene el privilegio de custodiar”.
Deja tu comentario