Vista nocturna de la ciudadela de Carcasona, ciudad patrimonio Mundial de la UNESCO, en el Camino de Künig. Imagen de Atout France /Nathalie Baetens

Carcasona es una de las poblaciones más espectaculares de Francia, ligada a la peregrinación de Hermann Künig.

Por Tomás Alvarez

La población tiene dos cascos urbanos bien diferenciados

La ciudad vieja, se emplaza al oeste de la corriente del río Aude, a unos 60 kilómetros de Narbona y 90 de Toulouse. Es en realidad una magnifica ciudadela desde tiempos romanos.

Al otro lado del río está la ciudad nueva, menos espectacular, con un trazado rectilíneo, fortificada también,  y con aire tranquilo y provinciano.

Desde  1997 Carcasona está incluida como Patrimonio Mundial de la UNESCO, que destaca a este enclave  histórico como “un ejemplo de ciudad medieval fortificada, provista de un vasto sistema defensivo circundante».

En ese recinto murado está un tranquilo caserío de aire medieval, presidido por una pequeña pero bella catedral gótica. Todo ello “rejuvenecido” merced a las  prolongadas obras de restauración diseñadas por Viollet-le-Duc.

La Vía Piemonte Pirenaica

La ciudad de Carcasona está en una vía secundaria de peregrinación denominada como Vía Piemonte Pirenaica.

A veces, el viajero que avanzaba desde el Ródano por la Vía Arlesiana, pasaba por Montpellier y continuaba hacia el sur, en paralelo a la costa, hasta alcanzar Beziers, donde emprendía dirección oeste, hacia Carcasona.

Posteriormente podía optar por retornar a la Vía Arlesiana a la altura de Castelnaudary, como hizo Künig, o seguir por el borde norte pirenaico hacia Oloron, para penetrar en España por Somport o bien por Roncesvalles.

En Carcasona, el viajero gozará especialmente al contemplar la vieja ciudadela, donde aún se levantan las fortificaciones con bases de la época galorromana, el castillo construido, del siglo XII y la encantadora La iglesia de San Nazario, catedral, hasta el siglo XIX.