Santiago de Compostela
Desde la antigüedad, Santiago fue un finis-terrae europeo al que los peregrinos de todo el continente acudían para orar ante la tumba del apóstol Santiago
Desde la antigüedad, Santiago fue un finis-terrae europeo al que los peregrinos de todo el continente acudían para orar ante la tumba del apóstol Santiago
Lugares por los que pasó el monje servita alemán Hermann Künig von Vacha en su recorrido hasta Santiago de Compostela: la Vía Alta u Oberstrasse
La ciudad suiza más famosa como centro de peregrinación es Einsiedeln. Desde ella inició en el siglo XV su guía para los viajeros a Compostela el monje alemán Hermann Künig.
Lugo, la ciudad que admiró en el siglo XV Hermann Künig, está desde el año 2000 en el listado del Patrimonio Mundial de la UNESCO, por la fortaleza de su muralla romana.
Hermann Künig pasó en el siglo XV por el valle del río Tuerto. Entonces era un territorio más seco. El cambio en el ecosistema se debió a la construcción de un embalse, bajo el que quedó un pueblo: Oliegos
Los municipios lucenses que están impulsando la recuperación del Camino de Künig a Compostela por la provincia de Lugo, acaban de editar un texto que promociona el interés de esta trayectoria jacobea, informa Guiarte.com.
Saint-Antoine-l’Abbaye es una bella localidad francesa, ubicada entre Grenoble y Valence, cerca del valle del Ródano, de especial interés para conocer la historia de la antigua Orden de los Antonianos.
Cogorderos es uno de los pueblos con más densa historia de la comarca de La Cepeda, enclavado en un lugar privilegiado, en el que se conjugan armoniosamente los bosques y campos de cultivo del fecundo valle del río Tuerto y las suaves colinas de las estribaciones de los Montes de León.
San Martín del Camino, a la vera de la Nacional 120, entre León y Astorga, fue siempre lugar hospitalario, pese a que, antaño, ocupaba un espacio caracterizado por la aridez, hasta que en el siglo XX se troncó en vergel al llegar las aguas del Órbigo.
El famoso Puente del Diablo (Tüfelsbrugg o Teufelsbrücke) al que alude el viajero alemán Hermann Künig en el inicio de su guía de viaje a Compostela está en las cercanías de la localidad de Egg, en el municipio de Einsiedeln, cantón suizo de Schwyz.